Category Archives: Eventos

Que los árboles no impidan ver el bosque (Bis a bis con Juanjo Brizuela)

¿Qué puede aportar Vitoria, como ciudad, al mundo? Esa es, querido Juanjo, la primera pregunta que me gustaría que contestaras en los comentarios de este post. Si es que no lo has hecho ya en el post que acabas de publicar, a la vez que yo, en equiliqua.net. Me has planteado este bis a bis, el tercero que hacemos. Y en esta ocasión el tema es la marca Vitoria y la Green Capital. Un tema que creo que, desde perspectivas diferentes, nos apasiona a los dos.

Voy a dividir mi exposición en tres partes. En la primera analizaré la marca de ciudad de Vitoria-Gasteiz, en la segunda qué ha supuesto Green Capital para esa marca y en tercer lugar, que ha significado para la ciudadanía y las empresas de la ciudad.

Vitoria, capital… ¿de qué?

Cuando se habla de marca de ciudad, uno piensa inmediatamente en un slogan, una campaña de publicidad u otras acciones tácticas. Nada más lejos de la relación. Como ya hemos hablado tantas y tantas veces, Juanjo, “action speaks louder than words“. Veo tres niveles en la comunicación: qué dice una marca; qué hace una marca; y cómo hace las cosas esa marca. Válido para una marca comercial o para una marca de ciudad.

Antes de que Vitoria fuera capital verde europea, ha sido han pretendido que sea capital de vida, capital del motor y a veces incluso capital del vino. Mucho arroz para tan poco pollo. Vitoria necesita altura de miras. Y lo primero es preguntarse: ¿qué cosas diferentes puedo ofrecer frente al resto de ciudades? Si echamos un vistazo a las ciudades de nuestro entorno, veremos que la mayoría de ellas presentan un posicionamiento anodino que no representa un factor de competitividad para sus empresas y/o para sus ciudadanos. Algunas ciudades sí lo han hecho bien: Madrid, Barcelona, Bilbao, San Sebastián, Valencia (aunque bien es cierto que con un modelo completamente insostenible económica y socialmente) o incluso Logroño. Así que lo primero que habría que consensuar (en estos tiempos en los que tanto se habla de consenso, y tan poco se practica) qué valor añadido puede ofrecer Vitoria como ciudad.

Creo que de un tiempo a esta parte, Green Capital mediante, se ha comenzado a construir un consenso al respecto, aunque más fruto de las circunstancias que de un impulso intencionado. Pero no tengo la sensación de que exista conciencia del significado que en este caso la sostenibilidad como factor diferencial puede tener para la ciudad. Si nos quedamos sólo en la superficie, no servirá para nada. Y a veces da esa sensación. Una compañera mía lo bautizó como el “verde literal”. Parece que si hubieran pintado la central nuclear de Garoña de color verde, algunos no hubieran puesto demasiadas pegas a que siguiera funcionando. Ser verde, hoy en el siglo XXI, y aquí en Europa, no consiste (solamente) en plantar arboles en el anillo verde o en disfrutar de zonas ajardinadas. La sostenibilidad puede ser y de hecho lo es, un factor de competitividad económica con capacidad de generar más oportunidades, más empleo y más riqueza en un contexto de sostenibilidad ambiental. Hablamos del tránsito hacia una economía verde baja en carbono. En definitiva, es un factor que incrementa la calidad de vida. Y esto ni se entiende, ni se comparte. La marca de ciudad no es algo aislado ni algo que tengamos que construir las personas que trabajan en esto de la comunicación. Es algo que necesitamos construir entre todos desde la acción y desde los hechos. Porque si no, nunca será una marca. No habrá título Green Capital, campaña de comunicación o reportaje en el New York Times que pueda convertir a lo verde en una verdadera marca. Una marca parte de su ADN, y el ADN de una ciudad es lo que esa ciudad es, y hace.

2012: disparar en la dirección equivocada

Sal a la calle y date un paseo por nuestro maravilloso barrio (en el que cada día me gusta más vivir). Entra a algún bar y conversa con algunos clientes o con el camarero. Pregúntale sobre la Green Capital. Hazlo también con tus familiares, con tus amistades o con tus compañeros o clientes. Mira el periódico, escucha la radio. Yo me preocupo. Algunas personas son escépticas respecto a esto de la Green Capital. Otras, sin embargo (y esto es casi unánime) no dudan en resaltar que gracias ella, más turistas han visitado Vitoria-Gasteiz. Cuando un periodista entrevista a alguien de la ciudad (empresario, comerciante, técnico municipal, artista, deportista…) siempre hace la pregunta, a modo de observación, de que el turismo ha aumentado. Es encontces cuando pienso que no nos hemos enterado de nada.

Elisabeth Noelle-Neumann hablaba de la espiral del silencio. Cuando una creencia social es ampliamente aceptada por la opinión pública, es complicado que un individuo se exprese públicamente en contra de ella. Y la verdad es que decir que estás en contra de que turistas visiten tu ciudad es bastante retrógrado. Yo no estoy en contra. Pero estoy en contra de que aumentar el turismo se haya convertido en una bandera que mide el éxito de una ciudad y de su política económica. El turismo es un sector más, y no creo que deba ser (ni mucho menos) el más importante. No hay modelo económico sostenible posible basado en el turismo. Y si no, vete a preguntar a España, Portugal, sur de Italia o Grecia. Si asociamos marca de ciudad a destino turístico, vamos mal. Si medimos el éxito de la Green Capital por el número de turistas, vamos peor.

Por eso, a veces pienso que no hay peor disparo que uno que va en la dirección equivocada. En comunicación, muchas veces es más complicado definir correctamente un objetivo que alcanzarlo.  Si nuestro objetivo en la Green Capital, como herramienta para crear/fortalecer la marca de ciudad, era fomentar el turismo o que Vitoria sea más conocida, entonces algunas de las acciones operativas que he visto tienen sentido: aparecer en Gran Hermano, en Pasarela Cibeles, en Pasapalabra, en el Cupón de la ONCE, o en una rueda de prensa con artistas, deportistas y cocineros vitorianos celebrada en Madrid y Barcelona, entre otras. Ahora bien, yo creo que ese objetivo no está bien formulado. Entiendo que surga la tentación de pensar: “tenemos un caramelo muy dulce y hay que aprovecharlo”. Pero antes de quitarle el envoltorio al caramelo, conviene pensar cómo hacerlo y donde vas a tirarlo después. Corremos el riesgo, en definitiva, de que los árboles nos impidan ver el bosque.

mila--300x180

Yo pensaba que nuestros objetivos eran de posicionamiento como ciudad verde, y no como destino turístico verde. La diferencia parece sutil, pero en realidad es enorme. Por eso creo que nuestro público objetivo no está sentado en el sofá de su casa viendo Telecinco, o paseando por las calles de Valladolid comprando el cupón. Está en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro, en Silcon Valley, en la Comisión Europea o en la Cumbre de Doha sobre cambio climático.

Las personas

Las ciudades están formadas, principalmente, por personas. Las personas valen más que sus edificios, sus calles y sus monumentos. Y esas personas crean iniciativas empresariales, culturales o sociales. El 21 de octubre de 2010, Vitoria-Gasteiz fue nombrada European Green Capital 2012. Ese fue uno de los días más felices de mi vida, y un reconocimiento al duro trabajo de un equipo del que tuve la suerte de formar parte. Y dicen que este 2012 ha sido un año de orgullo ciudadano. Yo, sin embargo, cuando he visto a mi ciudad en Gran Hermano o vendiendo como sostenible el encender luces de color verde en las fachadas de los edificios públicos, no he sentido orgullo. He sentido vergüenza. Pero bueno, estamos hablando de sentimientos y los sentimientos son subjetivos.

Las ciudades tienen que liderar la transformación económica y medioambiental del mundo en general y de Europa en particular. El 80% de la población europea vive en ciudades de tamaño medio, como Vitoria. Y las transformaciones empiezan por repensar muchas cosas que sin implicación ciudadana no pueden conseguirse. Estamos hablando de transformar culturas y cambiar hábitos. Y eso es algo muy difícil de conseguir. Nadie va a cambiar su manera de gestionar los residuos, su forma de moverse en la ciudad o la manera en que se comporta en relación al cuidado y limpieza del espacio público, tan solo movidos por el orgullo. Implementar nuevas culturas constituyen todo un proceso y debe ser fruto del consenso, y no de la imposición. Porque es mejor convencer, que vencer. La ciudad tiene que afrontar muchísimos retos de aquí a pocos años. Desde reducir la contaminación lumínica hasta ahorrar agua, pasando por disminuir el uso del vehículo privado, rehabilitar barrios enteros bajo criterios de eficiencia energética, redensificar los nuevos barrios o lograr la cuota de residuo cero. 2012 era la palanca sobre la que comenzar a explicar este cambio, que nos exige de cara a 2020 muchos compromisos. Tengo la sensación de que esta oportunidad se ha dejado pasar. Y de la misma manera ocurre con iniciativas empresariales o culturales. Vivimos bajo la dictadura del logotipo. Y lo Green no consiste en un apoyo más o menos vago al acontecimiento. No basta con que una empresa ponga dinero encima de la mesa para llevar el sello Green Capital. Tampoco vale con que el Festival de Jazz o el Azkena Rock pongan ese mismo logo para “promocionar” la ciudad. Los dos somos, Juanjo, grandes aficionados al basket (aunque hay que reconocer que de eso también sabes más que yo). Nuestro equipo, Baskonia, ha jugado algunos partidos de verde esta temporada. ¿Te imaginas que Baskonia hubiera sido el primer equipo Europeo en reducir a cero su huella de carbono al viajar? Que tu equipo sea el único de Europa que reduce a cero la huella de carbono en sus desplazamiento sí es marca de ciudad. Son hechos. Noticias. Posicionamiento. Y es motivo de orgullo. Orgullo de verdad. Que juegue con una camiseta verde no deja de ser un gesto puramente simbólico.

IMG_3205

No sería justo afirmar que Green Capital no ha servido para fortalecer y promocionar la marca de ciudad. Una marca que, esperemos, parece estar tomando un rumbo fijo. Vitoria ha estado en los medios de comunicación de medio mundo, ha estado en la red, ha generado sinergias interesantes con steakholders, se han puesto algunos mimbres para iniciativas medioambientales, empresariales y sociales de interés y se ha asentado como destino turístico sostenible. Pero a mí me queda una sensación agridulce. Creo que se ha dejado escapar una oportunidad única. Una oportunidad que nunca más se le va a presentar a Vitoria. Hay una persona de esta ciudad que suele decir que eso de la Green Capital está muy bien, pero que hay que ser “Green Capital forever”. En nuestras manos está.

festval

Y ahora me voy a dar una vuelta por www.equiliqua.net, el templo del branding construido por Juanjo Brizuela y fuente inagotable de aprendizaje y reflexiones que no dejan indiferente. Allí encontraréis otra visión sobre esto de la Green Capital y la marca de ciudad.

Branducers 2012: lo que cuenta es vender chorizos

Hoy se ha celebrado en Vitoria-Gasteiz la segunda edición de Branducers, el Foro sobre Branded Content que After Share (Risto Mejide y Marc Ros) organizan en el marco del Festival de Radio y Televisión. “La idea es que hoy los ponentes nos digan qué coño es eso del Branded Content” ha dicho Mejide al inicio. Y quien mejor le ha contestado ha sido Juan Nonzioli, director creativo de Shackleton: “Contenido es todo aquello que está en un contenedor”.

En una época en la que el contenido es el rey de la comunicación comercial, uno escucha hablar de “Contenidos de marca” y piensa en cualquier contenido que una marca desarrolle para relacionarse con los consumidores. Para generar audiencias, como decía Toni Segarra (un placer escucharle). La mayor parte de los casos que hoy se han expuesto tenían ciertas cuestiones en común, como ha explicado Avi Savar de Big Fuel (que por cierto se define como agencia de social media): cuentan una historia relevante para el consumidor y conecta emcionalmente con él; se entronca con los valores de la marca; implica a los consumidores; y utiliza la tecnología. A partir de ahí, ese contenido de marca puede aparecer en un evento, en una exposición, en un edificio emblemático, en un spot, en una web, en una película, en un videojuego, en un concierto, en una serie en TV, en prensa escrita, en un vídeo en Youtube o en Facebook. Además, si el contenido tiene éxito, se viraliza y hasta genera noticias en los medios de comunicación. Pero la programación de las TVs raramente reflejan esos contenidos. De entre todas las campañas, me han gustado esta de Garbarino en Argentina; un Ópera Radio en Colombia para provocar deserciones en las filas de las FARC; la Redención de Cardeñosa de Terra Deportes; y The return of dictator Ben Alí.

http://www.youtube.com/watch?v=um5QvW5XHwY

Sin embargo, Branducers 2012 pretende, con poco éxito creo yo, asociar el “Branded Content” a la TV. Con un evidente interés por parte de Risto Mejide y After Share, que intentan llevar el Branded Content al terreno en el que se mueven como pez en el agua: programas, concursos, series o películas emitidas en TV. Se utiliza un nuevo “palabro” de esos que tanto nos gusta utilizar en marketing con una finalidad comercial y particular muy concreta por parte de las organizadores. En realidad, la generación de contenidos de marca en TV (y también en prensa o radio) responde a la necesidad de los medios convencionales de generar nuevas fuentes de ingresos alternativas a la publicidad invasiva: ese spot en el intermedio de la película, esa cuña de 20 segundos, esa plana a color, y también ese banner desplegable cuando abro un portal de noticias en el navegador. Esta comunicación convencional, como ha dicho Toni Segarra, ha destruido la industria de la publicidad. Era un escenario muy cómodo que daba buenos resultados y que ha llevado a la comunicación comercial a alejarse de su propia esencia. Pero este discurso llevamos ya muchos años escuchándolo así que no insistiré en él. Al mismo tiempo que los medios tienen la necesidad de buscar nuevas formas de financiación para mantener su estatus y sus estructuras, las marcas de consumo masivo tienen la necesidad de acceder a canales que permitan llegar al gran público de una forma distinta a la que han utilizado hasta ahora. Ahí sí creo que existe un terreno por abonar, pero ese terreno no creo que pueda denominarse como “Branded Content”. A lo sumo, sería una parte de él, e intentar apropiarse de él con estrechez de miras me parece pretencioso. Pero yo no sé ni la mitad que Risto Mejide de Marketing, Publicidad, Televisión o negocios. Y lo cierto es que a él parece irle bastante bien, y probablemente tenga éxito.

Juana Manso, Directora de Marketing de Campofrío, ha explicado la excelente campaña de Campofrío en homenaje a Gila. He de reconocer que la campaña inicialmente no me atrajo demasiado, probablemente porque no soy target para la marca y sólo la adquiero de manera ocasional. Durante toda la mañana han existido voces discordantes sobre si el spot “Cómicos” es simplemente un spot, o contenido de marca. Yo creo que será la capacidad de la idea para tener un recorrido más largo y su capacidad para generar engagment con el público lo que le conviertan en un contenido de marca o en un simple impacto publicitario que anotar en la columna de los GRPs. Puedes hacer un spot de 2 minutos y medio que no deje de ser un spot y que jamás podremos denominar “Branded Content”; o puedes hacer un spot de 20 segundos que sea un claro ejemplo de contenido de marca. Al final, la idea que haya detrás es la que marca la diferencia.

Al final de la intervención de Juana, le he hecho una pregunta. Clara y directa: ¿Vendisteis más chorizos? Ha contestado que sí. Al fin y al cabo, de eso se trata. Sobre todo si eres una marca de embutidos.

Green Capital, marca de ciudad y nuevos horizontes

Hoy comienza el 5º Encuentro Local Conama. Un Congreso con más de 800 asistentes que supone el pistoletazo de salida a Vitoria-Gasteiz European Green Capital. He tenido la suerte de conocer el proyecto de Green Capital desde cerca y en cierta medida, de ser partícipe del mismo desde que la ciudad era sólo candidata. Cuando empezamos a trabajar en ello después de que el 21 de Octubre la Comisión Europea fallara su dictamen, en muchas reuniones repetí que 2012 era el año más importante en la historia de la ciudad después de 1181 (año de su fundación). En general, tengo que decir que la gente me miraba raro.

Vitoria-Gasteiz puede presumir de políticas y actuaciones medioambientales que no tiene ninguna otra ciudad. Por contra, en otras facetas también medioambientales se queda muy atrás. European Green Capital 2012 es el evento que aunando conocimiento con investigación, innovación y políticas medioambientales audaces, puede poner a la ciudad en un sendero imparable hacia convertirse en un símbolo europeo de ciudad sostenible.

Estoy convencido de que en el futuro (no muy lejano) las ciudades competitivas serán aquellas que sean compactas, en las que el espacio público sea del ciudadano y no del coche, en las que se genere energía, en las que se produzcan alimentos sanos y en las que exista un equilibrio entre el desarrollo urbano y su entorno. Y ojo, cuando hablo de competitividad me refiero a aspectos como la cohesión social, la igualdad, el bienestar y el reparto justo y equitativo de la riqueza. Vitoria puede estar ahí.

Si el modelo de ciudad sigue esos derroteros, y en general se podría decir que existe un consenso más o menos amplio al respecto, construir la marca de ciudad puede ser un reto apasionante. Y European Green Capital 2012, la principal herramienta que utilizar.

Bajo mi punto de vista, y como digo, como persona implicada profesionalmente en todo esto, creo que tienen que darse varias condiciones:

  • En primer lugar, que el consenso más o menos definido en torno al modelo de ciudad se plasme en estrategias concretas y consensuadas. No puede ser que hoy apostemos por los coches, mañana por el deporte y pasado por la sostenibilidad. Sin una estrategia no hay recorrido.
  • En segundo lugar, hay que entender que el principal activo de una ciudad no son sus parques ni sus edificios, ni sus monumentos. Son sus personas, y tanto cuando hablamos de sostenibilidad como hablamos de crear una conciencia de marca, ellas van a tener la principal responsabilidad, sea por medio de sus decisione individuales, sea por medio de las colectivas (instituciones, empresas, asociaciones…).
  • En tercer lugar, que la marca Vitoria-Gasteiz, que como decía antes poco tiene que ver con un logotipo o un slogan (¿acaso alguien recuerda algún slogan o logotipo de Barcelona?) sea algo de la ciudad y que por lo tanto nadie patrimonialice. Tiene que ser primero de las personas, y seguido de sus empresas, de sus comercios, o de los productos y servicios que se producen aquí, de su equipo de baloncesto, de sus artistas. De todos y todas.
  • En cuarto lugar, una marca de territorio se construye sobre todo con inteligencia, responsabilidad y altura de miras.  con inteligencia. Por ejemplo, un “Protocolo mundial Vitoria-Gasteiz para el desarrollo de ciudades sostenibles” o un modelo de “Farola Vitoria de bajo consumo” vale más que una fiesta en una discoteca o un anuncio en El País o en The Guardian.

Vitoria-Gasteiz va a tener el foco de la sostenibilidad sobre sí durante 2012. Depende de sí misma que este acontecimiento pase a la historia con más pena que gloria, o como la herramienta de marketing y sobre todo de desarrollo social y medioambiental que cambió la ciudad para siempre y la convirtió en un icono; un icono verde por fuera y verde por dentro, por supuesto.

La MARCA (con mayúsculas)

Si hicieran una encuesta entre todas las personas que trabajamos en marketing en Euskadi para saber en qué campaña nos gustaría poder trabajar, estoy seguro que que un porcentaje muy alto contestaría que la campaña para promocionar la marca Euskadi en el mundo. Pero, ¿en qué consiste eso exactamente? ¿Es el momento de hacerlo? ¿Existe ya una marca de lo vasco en el mundo? ¿Es posible hacerlo sin consenso? Estamos en una época en la que todos y todas nos estamos haciendo muchas preguntas, y contestarlas resulta complicado, pero vamos a intentarlo con algunas de ellas.

¿Cual es el punto de partida?

Me imagino que cuando la Coca-Cola Company va a lanzar un nuevo producto al mercado (por ejemplo, Aquarius) partirán de un consenso mínimo en el que todos comparten que se trata de una bebida isotónoica que se llama Aquarius. Aquí, empezaríamos por discutir en qué consiste lo vasco; y seguiríamos con el naming (Euskadi, Euskal Herria, Comunidad Autónoma Vasca, País Vasco, Vascongadas, Vasconia…..?). Pero (re)construir y promocionar esa marca no es una tarea sencilla porque una marca compartida (como es la de un país) tiene que partir de un consenso mínimo (que por otro lado, es exigible)

¿Es necesaria una marca de los vasco en el mundo?

Sí, absolutamente. En primer lugar, porque no partimos de cero. Lo vasco ya tiene una marca, igual que cada persona, entidad o cada país. Sólo que hasta ahora no se ha gestionado de manera consciente y dirigida. Si un territorio gestiona correctamente su marca, hace que sus empresas y sus productos valgan más; que otras empresas quieran trabajar allí, o que más turistas la visiten. En definitiva, que se genera más riqueza y más bienestar. Parece que esto de la marca empieza a ser importante, ¿no? Pues voy más allá. Si lo vasco, por razones más que conocidas, ha tenido connotaciones no siempre positivas en el exterior, los primeros destinatarios de una estrategia de marca deben ser los propios vascos y vascas. Y que nunca nadie más se sienta avergonzado de serlo.

¿Quienes participan en la construcción y promoción de esa marca?

Si se gestiona bien, participarán las instituciones de ese país (Gobierno, Diputaciones, Ayuntamiento), pero también las empresas y las personas que generan repercusión (deportistas, actores, artistas, cocineros….). Si se gestiona muy bien, entonces también la ciudadanía jugaría un papel destacado.

Barcelona es uno de los lugares que mejor ha construido su marca a lo largo del tiempo. Últimamente, ha seguido una interesante estrategia para cuidar su marca y asociarla al diseño, la vanguardia o el cosmopolitismo. Empresas como Camper, Mango o Custó han añadido a su marca, ni mas ni menos, que la palabra “Barcelona”. Una sinergia en la que todas las partes salen ganando y un excelente ejemplo de cómo construir marca de ciudad apoyándose en la colaboración público-privada.

¿En qué consiste eso de “la marca”?

A veces es más sencillo explicar lo contrario. La marca no es un logotipo que añadir a las campañas que haga el Gobierno o a la página web; tampoco es un sello de calidad que tendrán que llevar las empresas diseñado con una tipografía más o menos bonita. No se trata de preguntar a la gente si le gusta la marca Euskadi. Las marcas no gustan, las marcas son. Barcelona, de hecho, no tiene ninguna grafía asociada a su marca. Me temo que lo primero que pensaría más de uno al hablar de la marca Euskadi sería en encargar un bonito diseño.

Para construir la marca de un territorio, es necesario mirar hacia dentro y mirar hacia afuera. Hacia dentro para buscar atributos propios, valores y puntos fuertes. Hacia afuera para observar la trayectoria, hablar de percepciones y hacer que tus atributos y valores sirvan para ocupar un espacio diferenciado.

Y, ¿cómo se hace?

Me refiero a las herramientas. Tengo claro que la publicidad convencional (que es en lo primero en lo que pensarán los políticos y sus asesores) no es la herramienta indicada. En general creo que existe un fallo de concepto que hace que la publicidad se use de manera inadecuada, lo que ha conllevado su devaluación. Sí que creo en acciones que están muy por encima de lo que tradicionalmente se ha considerado comunicación: desde construir un edificio emblemático, hasta incidir en sectores concretos (automóvil, gastronomía, cultura…) integrando la comunicación como una función más de la gestión; pasando por acoger eventos sectoriales que aporten, además de notoriedad, valor añadido; o incrementar la presencia como país en foros europeos o internacionales, tanto a nivel institucional como empresarial. Y ya veremos si lo que se necesita para crear imagen es un logotipo, un sello, un slogan, los tres, o ninguno de ellos.

¿Qué diferencia hay entre atraer el turismo y construir la marca Euskadi?

Mucha. Hasta ahora, las administraciones se han preocupado, con una intensidad creciente, de promocionar Euskadi como destino turístico. Esto es positivo para la marca de país, pero sobre todo si se hace de una manera alineada con los objetivos de la estrategia general. Pero no es lo mismo. Cuando promocionas Euskadi como destino turístico, la gastronomía es un activo indudable; cuando se habla de la marca de un país, hay que saber traducir los atributos. Por ejemplo, en el caso de la gastronomía los traduciríamos en innovación o capacidad de emprendimiento.

¿Es el momento para (re)construir) la marca de lo vasco en el mundo?

Sin duda. Las nuevas circunstancias políticas invitan a ello, pero no sólo eso. Euskadi tiene por delante dos importantes retos que hablan por sí solo del potencial existente, y que si se gestionan de manera inteligente, la van a colocar en el mapa europea y mundial: Vitoria-Gasteiz European Green Capital 2012; y Donostia Capital Cultural 2016. Dos eventos que si se gestionan desde una visión integrada con la marca de país pueden suponer un espaldarazo importante, para ambas ciudades y para el país. Lamentablemente, Bilbao World Design Capital 2014 se ha quedado por el camino.

Pero hay más. Hemos hablado del caso de Barcelona y algunas de sus empresas. Y ahí espera Kutxa Bank, que va a ser la octava entidad bancaria (y subiendo) y una de las principales empresas del país, con proyección internacional.

El camino que queda por recorrer es tan largo como apasionante, lo que hay en juego es mucho y la responsabilidad, enorme.  Y es que como dice Lluis Bassat en “El Libro Rojo de las marcas”, “Las decisiones que tomemos y acciones que llevemos a cabo, no harán felicies a un grupo de accionistas, sino a millones de ciudadanos”. Cuanto antes empecemos, mejor.

Otros post sobre el tema:

Equiliqua

Taller d3 

Y al fin salió El Sol

Ha sido el primer año que he acudido a El Sol; no tengo el bagaje de otros y otras para hacer una lectura muy profunda, pero sí creo que un repaso a los 4 días del Festival arrojan algunas conclusiones:

Lo primero que me llamó la atención fue la asistencia. El jueves rozando el ridículo (hubo momentos en los que estaba yo sólo en una sala para 220 personas viendo la bobina); la mayoría de los asistentes eran estudiantes. El viernes con las conferencias (desiguales entre sí) mejoró algo la cosa, pero aún así sorprendente. Lo más interesante fue poder ver las bobinas y los trabajos de otros compañeros, algo que yo agradecí mucho y que creo que para cualquier profesional es de utilidad. No sé si es que son ya muchos años, o la crisis, o que las campañas ahora ya se ven en Youtube, pero es un tema que el Festival tendrá que analizar.

En cuanto a los trabajos en general, una conclusión: todo esto de lo que hemos estado años hablando (generación de contenidos, el consumidor 2.0, la importancia de la idea sobre los medios a usar…….) parece que ya es un discurso que las grandes agencias han interiorizado perfectamente. Y las no tan grandes también. Esquemas de campañas muy similares (parece que hacer un grupo de Facebook es obligatorio) en las que un puñado de ellas destacab por su originalidad, pero sobre todo por su desarrollo estratégico. Pastillas para no dormir, de la agencia Germinal Comunicación para Médicos sin fronteras, fue la gran triunfadora del Féstival. La decisión es inapelable y la campaña, un verdadero ejemplo de cómo crear un nuevo medio y de cómo lograr la máxima eficacia a la hora de conseguir objetivos.

Otras cosas que me llamaron la atención:

Circus Marketing, una de mis agencias favoritas, pasó desapercibida a pesar de ganar 2 soles.

Operación Navidad, una campaña llena de humanidad, sorpendente, rompedora y efectiva, de esas que te marcan. El respateble lo reconoció. La campaña es impresionante.

En esto todo el mundo coincidió: el nivel de Gráfica, un poco flojo. Parece que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Seguir El Sol en Twitter era una odisea. Hasta 4 hastags diferentes. En casa del herrero, cuchara de palo.

Y bueno, para terminar, buenas noticias: un sol de bronce para Prismaglobal con la campaña  Verde por fuera, verde por dentro en la categoría de Marketing Promocional. Un placer y un lujo viendo a los compañeros de palmarés. Uno se siente como fuera de lugar. Si queréis conocer otras opiniones, daros una vuelta por el blog de Javier Suso, Director General de Shackleton Madrid

El año que viene más y mejor.